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Rana pirenaica (Rana pyrenaica). Especie del año 2014

Foto: Cesar Ayres



Desde el año 2012, la Asociación Herpetológica Española (AHE) elige lo que denomina “Especie del Año”, un evento que pretende llamar la atención sobre alguna de las especies de la herpetofauna española con problemas de conservación. En 2012 la especie elegida fue el sapillo partero bético (Alytes dickhilleni), en el año 2013 lo fue el galápago europeo (Emys orbicularis) y para este año la AHE ha considerado a la rana pirenaica (Rana pyrenaica) como la especie del año.

Esta pequeña rana es un endemismo del Pirineo con la práctica totalidad de su población mundial concentrada en las Comunidades autónomas de Aragón y Navarra. Recientemente se han descubierto unas pocas

El Sapo corredor en Aragón (Epidalea calamita)


Descripción.
El Sapo corredor es un sapo de tamaño mediano, con unos 8-9 cm. de longitud total, rechoncho y con una cabeza ancha y redondeada. Los ojos tienen un llamativo y característico iris de color amarillo-verdoso con pigmentos oscuros y una pupila horizontal y elíptica. Las glándulas parótidas son pequeñas y paralelas, aspecto este que lo diferencia muy bien de su congénere el Sapo común, con parótidas grandes y oblicuas. El tímpano es pequeño y poco patente. La coloración del dorso es de un jaspeado verdoso y amarillento, con una gran variabilidad entre individuos, destacando en casi todos los ejemplares una línea vertebral amarillenta o anaranjada, en ocasiones blancuzca. La parte ventral es de color clara y pigmentada de pequeñas manchas pardas o negras. Tiene unas patas cortas y robustas con cinco dedos y membranas interdigitales muy reducidas. Las posteriores están adaptadas a la marcha, su nombre

El Sapo común en Aragón (Bufo spinosus - Bufo bufo) - Common toad - Erdkröte


Identificación.
Con hasta 20 cm. de longitud en algunas hembras, el sapo común es el mayor anfibio presente en Aragón, los machos alcanzan tamaños algo menores. Robusto y con una piel muy rugosa, presenta unas grandes glándulas parótidas oblicuas a ambos lados de la cabeza. La coloración del dorso, aunque presenta grandes variaciones, suele ser marrón-castaño con manchas amarillo pálido. Los tímpanos son perfectamente visibles y posee unos característicos ojos con pupila horizontal e iris rojizo. Las patas anteriores carecen de membranas interdigitales y las posteriores, aunque no son muy grandes, llegan a cubrirle todos los dedos.

Distribución y hábitat.
Repartido por gran parte de Aragón, podemos encontrarlo casi en cualquier lugar y hábitat, tanto en las zonas más naturales y menos alteradas –carrascales, sotos fluviales, matorrales, zonas pseudoesteparias, etc.– hasta en los cultivos de todo tipo más o menos intensivos, faltando en las zonas más áridas. En el atlas y libro rojo de los anfibios y reptiles de España falta en numerosas zonas en las que se ha constatado su presencia, lo que evidencia que la distribución reflejada en esta publicación no se ajusta a su presencia real en nuestra comunidad autónoma. Durante las noches lluviosas de primavera es frecuente verlos incluso en el interior de poblaciones.


Reproducción.
Se reproduce durante la primavera, en algunos lugares muy tempranamente, realizando la puesta en balsas de riego, charcas profundas y cursos de aguas tranquilas. La puesta consiste en unos largos cordones que albergan hasta 8.000 huevos de color negro.

Alimentación.
Su dieta la componen todo tipo de animales de pequeño y mediano tamaño, llegando a capturar incluso pequeños ratones y topillos.

Comportamiento y otros datos.
Es uno de los anfibios que presenta una mayor actividad, soportando temperaturas más bajas que otros anfibios, por lo que, aunque realiza un reposo invernal como el resto de anfibios, puede llegar a observarse a lo largo de todos los meses del año si la temperatura no es demasiado extrema. Cuando algún predador o incluso el hombre intenta capturarlo, adopta una postura intimidatoria, levantándose sobre sus cuatro patas e hinchando el cuerpo, aparentando un tamaño mucho mayor que puede hacerles desistir. Si esto no funciona suelta un chorro de orina, agua, o una combinación de ambas sobre su captor, inocua para el hombre pero con funciones repelentes para sus predadores. De todas maneras la defensa más eficaz que posee es su veneno, segregado por unas glándulas de su piel y que es irritante para las mucosas de sus predadores. Varias rapaces y mamíferos llegan a “darle la vuelta” como si fuera un calcetín, devorando todo su cuerpo y quedando solo la piel, en caso de tragarlo entero, no es raro que lo vomiten al cabo de un rato. Este veneno es inocuo para el ser humano y únicamente podría causar una ligera irritación si tras tocarlo nos frotamos en ojos o boca.


Leyendas.
Entre las muchas fábulas y leyendas que rodean a los anfibios, entre ellos al Sapo común, está muy extendida la que le atribuye la capacidad de escupir veneno, totalmente infundada ya que carece de esta facultad. Esta creencia, la repulsa de algunas personas a esta especie y la ignorancia de otras han provocado y provocan la muerte de un gran número de ejemplares. Otra leyenda también muy extendida es la famosa y conocida “lluvia de sapos”, habiendo conocido a personas que juraban haberlo presenciado. La única explicación que puede darse a este hecho es que, tras la metamorfosis de las larvas, y tras abandonar el agua, estas se refugian en zonas cercanas evitando desplazamientos por la propia sequedad ambiental. En los alrededores de las charcas comienzan a concentrarse pequeños sapitos que están a la espera de la humedad que le proporcionen las primeras lluvias para comenzar a dispersarse. En el momento en que caen esas lluvias, salen todos a la vez, observando cientos de estos pequeños sapos corriendo por el suelo, hecho que presenciado por algunas personas podrán atribuirlo a su caída del cielo.


Amenazas y problemas de conservación.
Hace varias décadas era una especie más abundante de lo que es hoy. Entre sus principales amenazas figura la alteración, contaminación o destrucción de sus lugares de reproducción. Las transformaciones agrarias y la modernización de regadíos suponen otro grave problema para esta y otras muchas especies. En algunos lugares puntuales, cercanos a charcas y otras áreas de reproducción, los atropellos en las carreteras en noches primaverales producen una elevadas tasas de mortalidad.

Para conocer más del Sapo común:

Sapillo moteado común (Pelodytes punctatus) en Aragón - Common Parsley


Descripción.
El Sapillo moteado es un pequeño sapo de casi 5 cm. de longitud y con un aspecto que se asemeja a una rana, con la que suele confundirse, más que a cualquier otra especie de sapo. La coloración del dorso es gris muy claro con unas pequeñas manchas verdosas, el vientre es claro y sin manchas. Posee unas pequeñas verrugas alineadas longitudinalmente. El tímpano es visible solo en algunos ejemplares y no presenta glándulas parótidas. Los ojos son prominentes, con la pupila vertical y el iris dorado con unas manchas oscuras. Las patas anteriores tienen cuatro dedos sin membranas interdigitales, las posteriores son largas y con cinco dedos también muy largos, sobre todo el cuarto, y todos ellos con unas pequeñas membranas.

Distribución y hábitat.
Se trata de una especie con una distribución mundial restringida a Francia, Noroeste de Italia y la península Ibérica. En Aragón aparece citada en el norte de Zaragoza, lugares puntuales del resto de la provincia, casi toda la provincia de Teruel y localidades puntuales de la de Huesca. Se ha localizado en zonas poco alteradas, con cultivos extensivos, eriales y cultivos abandonados, siendo algo más frecuente, aunque sin considerarlo abundante. El hábitat donde ha sido localizado son zonas más o menos llanas y lugares abiertos con gran variedad de vegetación, aunque no se ha localizado en los bosquetes más cerrados o matorrales densos.
 
Reproducción.
Se reproduce en cursos permanentes de agua, charcas y pequeños embalses con vegetación sumergida. La época de reproducción tiene lugar a finales de invierno o comienzos de primavera, con unos máximos de actividad en enero y febrero, aunque varía en función de la latitud y la altitud. Las puestas consisten en cordones de huevos colocados entre la vegetación sumergida, depositando cada hembra hasta 1.600 huevos negros de unos 2 mm. de diámetro. Las larvas son de color pardo amarillento y con un jaspeado más oscuro o rojizo, tardan dos o tres meses en metamorfosear desde la eclosión de los huevos y alcanzan hasta 6'5 cm. de longitud.
 
Amenazas y conservación.
En los últimos años, debido probablemente a las roturaciones, las transformaciones agrarias, la sequía, la contaminación y la eutrofización de las aguas, entre otras causas, han provocado la reducción de sus poblaciones, o incluso su desaparición, en amplias zonas de su área de distribución. Hace poco más de una década era frecuente encontrarlo en algunos lugares en los que actualmente resulta extremadamente escaso.
 
Vida y costumbres.
Es una especie de hábitos nocturnos y terrestres, salvo en la época de reproducción en la que es frecuente observarlo, incluso de día, en el interior del agua en los lugares donde realiza la puesta. Es una especie muy ágil y rápida, con un comportamiento muy parecido a una rana. Está activo durante casi todo el año, evitando solamente los días con temperaturas más extremas, tanto bajas como altas.